lunes, 20 de octubre de 2008

1er ENCUENTRO SUR PERUANO DE ESCRITORES “Lampa: El lugar de mis sueños”2008



I ENCUENTRO SUR PERUANO DE ESCRITORES

“Lampa: El lugar de mis sueños”2008

27, 28, 29 y 30 de noviembre

Lugar:

SALÓN CONSISTORIAL

MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE LAMPA

PUNO - PERÚ


INVITACIÓN

El Honorable Concejo Provincial de Lampa, invita y se adhiere al desarrollo de la literatura mediante la convocatoria al I Encuentro Sur Peruano de Escritores "Lampa: El lugar de mis sueños” 2008", con la finalidad de promover la cultura en el entorno del sur del país.

Ciriaco I. Díaz Aréstegui

Alcalde

Municipalidad de Lampa


Lugar:

SALÓN CONSISTORIAL

MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE LAMPA


Organizan:

Municipalidad Provincial de Lampa

Grupo Editorial “Hijos de la Lluvia”

LagOculto Editores

Revista de literatura La rama torcida

Taller de creación literaria “La tribu de los espantapájaros”.


Auspician:

Honorable Concejo Provincial de Lampa

Universidad Andina “Néstor Cáceres Velásquez” – Juliaca.

UGEL – Lampa

DRE - Puno

Presidencia Honoraria:

Prof. Ciriaco I. Díaz Aréstegui

Alcalde del Honorable Concejo Provincial de Lampa


Rector Universidad Andina “Néstor Cáceres Velásquez” – Juliaca

Dr. Juan Luque Mamani


Vicerrector Académico UANCV – Juliaca

Mag. Justo Sosa Arohuanca


Vicerrector Administrativo

Ing. Julio Huamán Meza

Comité Organizador:

Walter L Bedregal Paz

(Editor del Grupo Editorial “Hijos de la lluvia”)


Darwin E. Bedoya Bautista

(Editor del sello editorial LagOculto editores)


Gladys Hinojosa Aguirre

(Presidenta Grupo Editorial “Hijos de la lluvia”)


Eulogio Ramos Bautista

(Presidente LagOculto editores)


Friney Herencia Guerra

David C. Colquehuanca Añamuro

(Coordinación General)

Declarado:

De interés cultural por el Honorable Concejo Deliberante del Instituto Nacional de Cultura - Puno.


Participan:

Tacna, Moquegua, Arequipa, Cusco, Puno.


CONVOCATORIA


La Comisión Organizadora presidida por la Municipalidad Provincial de Lampa, el Grupo editorial “Hijos de la lluvia” & LagOculto editores, convocan a todos los narradores, poetas del Sur del país (con carácter de invitados especiales), con motivo de desarrollarse del 27 al 30 de noviembre el I ENCUENTRO SUR PERUANO DE ESCRITORES “Lampa: El lugar de mis sueños” 2008 .

La fecha límite para enviar sumillas vence el 23 de noviembre, luego se enviará una respuesta al envío de ponencia el 24 de noviembre de 2008. Una vez notificada la aceptación de ponencia, el participante deberá confirmar su participación antes del 26 de noviembre de 2008 para su inclusión en el programa.

Se contemplará un cobro de inscripción que otorgará derecho a participar de todas las actividades académicas, culturales y de integración, y a certificados, carpeta, credencial, papelería, materiales y beneficios que por convenios obtenga la gestión del evento. Los cobros por inscripción varían entre 20 y 30 nuevos soles de acuerdo a la procedencia o nivel profesional del participante. Toda consulta o duda sobre estas pautas se deberán presentar a la Comisión Responsable del Encuentro al correo mencionado.


Temario General:

Las ponencias a presentar deben circunscribirse a la siguiente propuesta metodológica:

1. Problemática de la teoría literaria Sur peruana.

2. Discursos canónicos (narrativa, poesía, teatro, y ensayo).

2.1. Discursos no canónicos (discursos híbridos, literatura infantil,

literaturas étnicas, testimonio y performance).

3. ¿Existe una crítica para revalorar la literatura Sur peruana?

4. ¿Cuáles son los criterios para escribir la historia de la literatura andina?

5. ¿Cuáles son los escritores importantes en la literatura andina contemporánea?

6. ¿Cuál sería el esquema adecuado para escribir una nueva literatura Sur peruana?

7. Análisis de la literatura y problemática social en el Sur del Perú.

8. Literatura regional.

9. Narrativa breve en el sur del Perú: el cuento

10. Literatura y testimonio

11. Literaturas sur peruanas contemporáneas: los 90 y el post dos mil.


Especificaciones sobre las ponencias:

Al momento de la lectura, cada ponente deberá entregar un Los organizadores compilarán las ponencias para la publicación correspondiente en formato impreso como testimonio del I ENCUENTRO SUR PERUANO DE ESCRITORES “Lampa: El lugar de mis sueños”2008

Los interesados en presentar ponencias en el I ENCUENTRO SUR PERUANO DE ESCRITORES “Lampa: El lugar de mis sueños”2008, deberán enviar un disquete con una copia del archivo enviado conteniendo su ponencia íntegra, con una sumilla de su trabajo que los organizadores compilarán las ponencias para la publicación correspondiente en formato impreso como testimonio del Encuentro, respetando el siguiente formato:

1. Título explicativo.

2. Descripción de la ponencia (entre 15 o 20 líneas).

3. Propuesta de la ponencia (máximo 10 líneas).

4. Bibliografía básica (5 títulos).

5. Palabras clave (máximo 5).

6. Reseña del autor (apellidos y nombres, lugar de origen, institución, grado académico, correo electrónico, teléfono).

ACTIVIDADES:

- Comisiones de trabajo

- Mesas de Lectura.

- Mesas de debate.

- Presentaciones de libros.

- Evocaciones.

- Ponencias.

- Presentación de Talleres.

- Micrófono abierto (lectura franca)

- Espectáculos musicales.

- Charlas.

- Módulos de venta de libros y otras publicaciones.

- Presentación de revistas, libros, fanzines, etc.

- Exposición de artes plásticas.

- Video. (Reproducciones sonoras).

- Presentación de Danzas típicas.

- Teatro

- Café Literario.

- Perfomances, y otros.



Inscripción:


Estudiantes : S/. 20.00

Docentes : S/. 30.00

Público en general : S/. 25.00

Los ponentes están exonerados del pago de inscripción. La participación de ponentes y asistentes al I ENCUENTRO SUR PERUANO DE ESCRITORES “Lampa: El lugar de mis sueños”2008, será certificada.

El PROGRAMA OFICIAL a seguirse en el I ENCUENTRO SUR PERUANO DE ESCRITORES “Lampa: El lugar de mis sueños”2008, se entregará a los participantes el día de su inauguración, para su orden, hora y fecha de desarrollo.

____________________________________

NOTA: Los organizadores invitan a participar a editoriales y librerías, más allá de sus modalidades, a exponer módulos, con posibilidades de venta.


CONTACTOS:

www.munilampa.gob.pe

desvarioliterario@hotmail.com

http://www.juliacamia.com



DETALLES SOBRE LA CIUDAD ROSADA DE LAMPA

Lampa, conocida como "La Ciudad Rosada" o "Ciudad de las 7 Maravillas", está ubicada en el Departamento de Puno al sur de Perú, es capital de la Provincia de Lampa integrada al departamento de Puno. La Provincia de Lampa tiene 10 distritos: Lampa, Cabanilla,Calapuja, Nicasio, Ocuviri, Palca, Paratía,Pucará, Santa Lucía y Vila Vila.

Población:

4.780 habitantes. a 5000

Geografía:

  • Altitud: 3.927 msnm
  • Latitud: 15º 21' S
  • Longitud: 070º 22' O

Extensión:

Tiene 7,389 km2 toda la provincia y 1.040 km2 el distrito de lampa.

Creación y títulos:

Se creó como provincia del departamento de Puno el 21 de junio de 1825, actualmente se celebra su aniversario en esta fecha 21 de junio de cada año

Títulos:

Benemérita la provincia de Lampa y Leal Villa su capital; dado por Ley del 4 de junio de 1928. Ciudad título conferido por Ley de fecha 24 de diciembre de 1870. Ciudad Monumental título dado por Ley 2900 del 28 de diciembre de 1972.

Lugares de interés:

Templo de Santiago Apóstol

Declarado Monumento Nacional por Ley Nº 9342 del 20 de febrero de 1941, su construcción data entre los años de 1675 y 1685, de cualquier punto de la ciudad se admira esta monumental obra arquitectónica, ocupa toda una manzana ubicada en el centro de la ciudad entre la Plaza Grau y la Plaza de Armas.

Desde todos los ángulos de mira, tanto de las afueras como del interior de la ciudad, la monumental silueta de la Iglesia se destaca imponente en el contexto de la ciudad. La Iglesia de Lampa, parece crecer y desarrollarse en plena libertad, dominando con su masa a la estructura física y espiritual de la ciudad.

Al ser el volumen más importante y significativo del conjunto ciudad-paisaje ella resulta el punto de mira y de referencia obligatoria un verdadero patrón de medida entre los cerros circundantes y el inmenso cielo azul.

El monumento está implantado encima de un inmenso atrio de forma rectangular totalmente empedrado en base a cantos rodados y limitado por ocho torres o perrillones que están dispuestos en tomo a las esquinas de lo que antiguamente fue el cementerio parroquial, es decir como hitos simbólicos.

La cubierta principal o el techo de la iglesia es de dos aguas, extendiéndose sobre la nave principal un largo caballete que dispone lateralmente una impresionante caída de tejas para ambos costados. Las tejas vidriadas y multicolores resaltan en el contexto produciendo con el fuerte sol altiplánico un juego de luces, rayos y destellos multicolores en distintas direcciones.

Una impresionante torre de tres cuerpos aproximadamente de 35 metros de altura se yergue en el extremo derecho de la portada principal, construida totalmente en sillar de color rosado y adosados con la técnica de calicanto.

Dentro de las imágenes del templo está la imagen de la Virgen Inmaculada Concepción de María, hecha en yeso, traída de España, probablemente a fines del siglo XVII procedente de Barcelona y trasladada inicialmente vía marítima y luego a lomo de bestia con destino al Cusco. Cuenta la tradición que a su paso obligado por Lampa al querer reiniciar el viaje, era tal el peso que optaron por dejarla interpretándose la voluntad de la imagen, según indican las crónicas.

En 1924 el templo, que no contaba con pararrayos, fue afectado por un rayo que cayó en el camarín de la Virgen y le dañó el rostro y parte del busto. Don Ernesto La Torre devoto de la Virgen la hizo trasladar hacia Arequipa donde la restauraron al cabo de dos años. De vuelta a casa el pueblo se apostó en el lugar denominado "Liphi Kachi" (recodo de la Posta) y ahí fue recibida por su similar de Santiago apostol y la vecindad, devotos y fieles.

El 18 de enero de 1994 la imagen sufrió una rajadura en el cuello por negligencia del sacristán La restauración lo hizo don Salvador Figueroa y la aprobó luego un técnico de la Dirección de Restauración del Cusco. Actualmente se le siguen atribuyendo milagros y bendiciones a propios y foraneos que concurren al templo y el día central de su culto es el 8 de diciembre, siendo esta una de las fiestas más importantes de Lampa.

El templo tiene también una réplica de "La Piedad" de Miguel Ángel, así como valiosas pinturas pertenecientes a la Escuela Cusqueña. Hay además una esculturas en yeso en tamaño natural de Santiago Apóstol, la representación de La Última Cena y, en el altar, la representación del Señor Jesucristo hecho en cuero de vaca.

El puente colonial

Es uno de los más bellos de la región, construido en 1845 en piedra con revestimiento de sillares, constituyó un alarde técnico en su ejecución arquitectura del altiplano peruano, Ramón Gutiérrez y otros 1878, tiene 4 metros de ancho, por 77.5 metros de largo, tiene tres arcos construidos de piedra y calicanto, además presenta unos contrafuertes de base triangular entre bóveda y bóveda hasta el arranque de los arcos.


La piedad


Una de las maravillosas obras de la historia del arte de todos los tiempos en el mundo es la pieta “la piedad” tal como se denomina a la escultura que representa el dolor de la virgen al sostener el cadáver de cristo descendido de la cruz, fue hecha por el extraordinario genio creador el italiano Miguel Ángel Bounarroti. Este extraordinario monumento cuyo original se encuentra en la Basílica de San Pedro en Roma Italia, es admiración del mundo entero y fue esculpida por el joven Miguel Ángel cuando apenas tenía 20 años, en el año de 1490, por encargo del Cardenal francés Jean de la Crosleye de Villiera por la cantidad de 450 ducados de oro.

Dos réplicas de la piedad privilegiadamente posee la ciudad de Lampa, una de yeso que es del molde tomado de la obra original, esta se encuentra ubicada en la Biblioteca Municipal de la Municipalidad Provincial de Lampa, la otra vaciada de aluminio en el templo Santiago Apóstol exactamente en la parte superior del osario de la capilla de la piedad. Esta escultura única en el mundo fue traída gracias a la gestión del Ing. Enrique Torres Belón, y tiene la siguiente leyenda: esta réplica fue tomada de la obra original de Miguel Ángel, con permiso de la Archipretura de la Basílica Vaticana, en agosto de 1960.


La cueva de lenzora

Este monumento arqueológico data de hace 3, 000 años y en ese tiempo no se conocía el toro en el Perú, que posteriormente fue traído por la conquista española a primera vista la boca de la cueva que se asemeja a un toro, pero al acercarse más presenta la forma de un felino, por lo que también podría llamarse la cueva del puma, lo que se definiría por la puesta en valor, de este importante monumento arqueológico , que está en peligro , presenta más de 40 grabados rupestres donde se ven grandes manifestaciones artísticas de los pobladores de hace 3, 000 años, este levantamiento topográfico de Lenzora se hizo en el año de 1992.


La fortaleza de lamparaquen

Se encuentra a 20 km. de la ciudad de Lampa, al oeste aguas arriba donde se estrecha el río Lampa, desde sus orillas subiendo al cerro Pucarani, existe una gran muralla de 150 metros de largo, por 4 metros de ancho desde su base, seguida por murallones concéntricos en número de 5, terminando en la cima del cerro en lo que posiblemente fue un gran torreón de piedra. Se construyó al borde de un gran precipicio, con piedras muy grandes unidas entre si al parecer sin ninguna argamasa.

Abajo en la planicie está el trapiche de Lamparaquén, donde todavía se aprecian las enormes piedras circulares y vestigios del sistema de agua para el molino de los minerales extraídos de las minas de Pomasi y otros.


La fortaleza de pukarani

Se encuentra ubicado en la gran meseta del Collao entre los ríos Ayaviri y Azángaro, específicamente en el distrito de Nicasio Provincia de Lampa, sus límites por el norte con Pucará, por el sur con la ciudadela Iquinito, al este con la ciudadela de Tumuku y al oeste con los cerros de Lampa.

Pertenece a ala región puno o alto andino, cuya altitud es de 4, 302 m.s.n.m. presenta un clima frígido, ventoso y con escasa humedad, su temperatura oscila entre 20 a0.9 grados centígrados.


Museo kampac

Su nombre deriva del antiguo nombre de Lampa, fue aperturado gracias a la iniciativa y peculio del Dr. Jesús Vargas Quispe, graduado en ciencias histórico sociales, presenta cerámicos, monolitos, armas, como también muestras de cerámica de la cultura centro-americana de los Aztecas-Cholula y Chupicuaro. Está a la vista del turista desde el 12 de junio de 1987. Kampac museo, está inscrito en la guía turística de los EE.UU. de norte-américa, en la guía turística de sub-américa, caribe, México y América central desde 1989.

Se apertura este museo por ser Lampa una ciudad turística para conocer mejor la cultura andina de nuestro pasado, para atraer el turismo como desarrollo para el futuro.


La catarata de Vilavila

La catarata de Vilavila se encuentra a 800 metros más o menos de la capital del distrito de Vilavila, provincia de Lampa, departamento de Puno se forma con la confluencia de los ríos Huasaruma, Chojchoni y Chulluni, forman el río Vilavila que se une con el río Palca, Pomasi y Antalla, los mismos que alimentan el río Lampa.

Esta catarata dada su importante altura y su considerable caudal, incentiva a cristalizar el gran proyecto de una central hidroeléctrica, hubo intento, el reto está dado podría acogerlo el gobierno local, con apoyo estatal o privado.


Otros atractivos:

Otro de los atractivos de Lampa que llama a la curiosidad del turista es "El Juego de la Oca" diseñado con piedras en el patio de una de las casas ubicada frente a la Plaza.

Restos arqueológicos Las chullpas de Huaytas, Sutura, Tarucani Tacara

  • Las fortalezas o pukaras de Aucumi, Pukarini Lamparaquen.
  • Las cuevas de la rivera de Coaylata, la cueva de Antalla, la cueva de Lenzora, la cueva del Toro.

La Provincia de Lampa:

La Provincia de Lampa según el censo de población del 2005 cuenta con 48,239 habitantes, el 35.92% es población urbana y el 64.08% población predominantemente rural; respecto al sexo de la población el 50.05% es población masculina y 49.95% población femenina; el 85% de la población manifestó saber leer y escribir, según el censo del 2005. La población por distritos es la siguiente:

Distrito/ Habitantes

Lampa 11,202

Cabanilla 6,683

Calapuja 2,175

Nicasio 2,864

Ocuviri 2,244

Palca 2,105

Paratía 4,960

Pucará 6,830

Santa Lucía 8,130

Vila Vila 1,046


Lampa, una de las provincias del departamento de Puno Perú, se encuentra en la parte centro occidental del mismo nombre. Según la concepción del Dr. Pulgar Vidal por su ubicación geográfica pertenece a la región suni a 3,900 m.s.n.m. y a más de 5,000 m.s.n.m. Comprendido en le ramal denominado altos de Lampa donde se encuentran cercanos a la ciudad capital los vigías tutelares Pilinco, Pirhuani, Coachico, comprensión de la cadena occidental de la Cordillera de los Andes.

Lampa, la ciudad capital de la provincia del mismo nombre, se encuentra al pie del cerro Calvario, rodeada por los de mas cerros que ostentan una maravillosa flora de keñuales y pajonales, flanqueada por las lagunas Pucacocha y Livichaco, con sus pariguanas , huallatas, patos y chorlitos, etc.

Lampa, constituye un conjunto de belleza telúrica, de atracción ecológica, de panorama grandioso, de riqueza histórica, de acervo cultural que realmente atrae al turista y un turista atrae a otro, es pues, un reto lograr que se detenga un tanto, descanse un poco y cobre nuevos bríos para que prosiga su camino.

Población según el último censo alcanza a 42, 384 habitantes la provincia y el distrito de Lampa, y el distrito de Lampa de 11, 724 habitantes.


Limites:

Ø por el norte: con las provincias de Melgar y Azángaro

Ø por el sur: con la provincia de San Román.

Ø por el sur-oeste: con la provincia de Caylloma, departamento de Moquegua.

Ø por el este: con las provincias de Azángaro y San Román

Ø por el oeste: con la provincia de Espinar y Canas departamento del Cusco.


Ubicación geográfica:

Se encuentra en la parte central y occidental del departamento de puno a 15 grados 21 minutos,54 segundos, de latitud sur, y de 70 grados 22 minutos 03 segundos de longitud oeste del meridiano de greenwich.



Breve reseña histórica de la ciudad


Lampa desde tiempos remotos, perteneció a la cultura Tiahuanaco, en tiempo de los incas Lampa estaba situado en el Collasuyo, habitado por los collas.

Con la conquista del Perú por los españoles, toda las regiones de nuestra patria fueron entregados a los conquistadores con el nombre de encomiendas, pero los abusos de éstos dieron lugar a que se reconozcan los cacicazgos del imperio, y aún esta medida no puso remedio a la explotación y la barbarie de los españoles para con los conquistadores.

El territorio de Lampa desde 1542 a 1772 perteneció al Virreinato de Buenos Aires junto con los corregimientos de Azángaro, Carabaya, Chucuito y Huancané, pero seguía perteneciendo a la jurisdicción eclesiástica del obispado del Cusco.

En 1787, Lampa perteneció a la audiencia del Cusco de acuerdo a la real cédula del 3 de mayo. Además la división administrativa se hizo en intendencias y éstos en partidos. La intendencia de Puno, comprendía cinco partidos que eran. Lampa, Azángaro, Carabaya, Chuchito y Huancané el partido de Lampa comprendía 14 pueblos, y estos fueron, Pucará, Ayaviri, Umachiri, Orurillo, Nuñoa, Macarí, Lampa, Caracoto, Cabanilla, Vilque, Cabana, Juliaca, Atuncolla y Santa Rosa. Con el advenimiento de la república, la provincia de Lampa, fue creada por el libertador don Simón Bolivar por Decreto Dictatorial del 21 de junio de 1825. Hechos históricos suscitados en Lampa.

José Gabriel Condorcanqui, Tupac Amaru II, precursor de la independencia americana, ocupó la ciudad de Lampa con tropas rebeldes el 9 de diciembre de 1780, sesquicentenario de la independencia del Perú. Se libró el combate de Lampa, en marzo de 1781, entre las tropas de Pedro Vilcapaza que se dirigía hacia puno y Joaquín Antonio de Orellana que gobernaba Puno que esperó el territorio de Lampa, el combate fue feroz cuerpo a cuerpo, en el cerro Catacora, en las faldas del Torrini, Orellana salió gravemente herido y tuvo que huir hasta Puno. El 12 de noviembre de 1814, el General Tomás Carrera, sus colaboradores Pedro Aguirre, Mariano Ponce, Andrés Pacheco y otros fueron a plegarse a las huestes de Mateo Pumacahua. Escena que se desarrollo en la casa de don Rsteban Almonte, sito en la Plaza Grau de la ciudad de Lampa. El Libertador Simón Bolívar, en su marcha triunfal hacía Bolivia ocupó Lampa en 1825 posterior a la creación de la Provincia, en cuyo paso por Pucará fue arengado por José Domingo Choquehuanca, cuyo discurso le animó más a Bolívar para seguir adelante en su campaña libertadora. El 8 de julio de 1831, Rufino Echenique estuvo en Lampa al mando del Batallón Zepita, pues Echenique era puneño, nacido el 16 de noviembre de 1808.



í, Ayaviri, Umachiri, Orurillo, Nuñoa, Macari.

CONTACTOS:


http://www.munilampa.gob.pe/
desvarioliterario@hotmail.com
http://www.juliacamia.com/

viernes, 17 de octubre de 2008

Premio Nobel de Literatura 2008


Le Clézio un justo Nobel

Escribe: Alfredo Vanini

Del último premio Nobel de Literatura muchos calificativos han circulado esta última semana: eterno nómada, escritor de lo exótico y del desarraigo, viajero secreto y místico. Otros han sido menos benévolos: aburrido, pesado, cultor del formalismo nouveau roman. Incluso en Chile un crítico literario con apellido de marca registrada –que dicen es el mejor de aquellos lares, patentado supongo– ha vaticinado, cual Casandra, que será olvidado en dos años.

Si bien es cierto que la vigorosa actividad editorial francesa hace imposible que se lea estrictamente todo (un centenar de novelas aparece cada setiembre solo en Francia), pocas veces un galardonado con el premio literario más prestigioso del planeta y el que más dinero da ha suscitado tanta virulencia como perplejidad.

Porque lo leemos hace ya sus buenos quince años y porque los lectores pueden encontrar abundantes datos sobre él en la web, no nos preguntaremos quién es Jean Marie Gustave Le Clézio; más útil sería preguntarse cuál es su universo narrativo. Arriesgaremos un poco más, yendo de lo genérico a lo particular. Preguntémonos: ¿qué premia la Academia sueca cuando otorga el Nobel a un escritor y no a otro?

Sin barroquismo, su creador, Alfred Nobel, en un solo párrafo de su testamento, va directo al grano (no olvidemos que inventó también la dinamita): "Lo que queda de mi fortuna quedará dispuesta del modo siguiente: el capital, invertido en valores seguros por mis testamentarios, constituirá un fondo cuyos intereses serán distribuidos cada año en forma de premios entre aquellos que durante el año precedente hayan realizado el mayor beneficio a la humanidad. (…) Una parte a la persona que haya producido la obra más sobresaliente de tendencia idealista dentro del campo de la literatura (…)". Dos ideas principales: una general, "mayor beneficio a la humanidad", y otra particular, "obra literaria de tendencia idealista". Clarísimo. No es un premio para el escritor que más vende, o para el que más entretenidas historias cuente. Ni para el más simpático, ni para el más comprometido políticamente.

Tampoco dice nada respecto a la calidad literaria, aunque admitamos que el hecho de posar el dictamen sobre los hombros de los académicos de su país otorga un carácter doctoral a las decisiones.

Mucha tinta ha corrido desde 1901, año en que otorgaron los premios por primera vez, y sería pertinente dilucidar sobre el lugar que el gusto contemporáneo concede a la literatura. Y nos parece que el entretenimiento y el goce tienen hoy valor de ley.
El discurso del rey-mercado habría impuesto el predominio del buen oficio del contador de historias sobre cualquier otra consideración, sea esta el ejercicio del imaginario, la innovación del estilo o el deleite de la experimentación. Lo que vende, en suma. Literatura como mercancía y prestigio (¡y sabemos cuántas formas hay de obtener promoción social en el maremagnum de la industria de libros!).
Los adeptos a esta tendencia asumen como medida de calidad literaria su propio bostezo, sin percibir que acaso ese gesto revela más bien sus poquedades personales, ya sea en gustos y hábitos o, peor aún, en comprensión de lo leído. Los ejemplos que esgrimen para legitimar su dogma son siempre los mismos: "El viejo y el mar", de Hemingway, y "Crónica de una muerte anunciada", de García Márquez.




Ambas cuentan historias con desarrollo cronológico lineal y su estilo simplísimo nos atrapa de inmediato. Y ciertamente ambas son joyas literarias. No afirmamos que contar bien simples historias sea prescindible, pero ¿cronología y estilo simples (y cero experimentación) son condiciones únicas para ahuyentar el temido bostezo? Falso absolutamente. Con otros dos ejemplos lo demostramos: en "Un día perfecto para el pez banana", Salinger, escritor norteamericano, nos ofrece un relato en solo dos secuencias –dos diálogos para ser más precisos, uno de ellos telefónico– sin que exista conexión aparente de una con la otra.
La narración cronológica, las descripciones de personajes y el estilo son casi inexistentes. Invitamos a cualquiera a leerlo: lo enganchará desde la primera línea y el final lo dejará petrificado.


El otro ejemplo es "La náusea" de Sartre (otro ganador del Nobel, que rechazó): cartas, diario personal, acción y pensamiento, distintos planos temporales, decenas de personajes, superposición de estilos. Todo eso no nos impide mantener los ojos sobre el libro hasta saber qué pasa con Antoine Roquentin, su atribulado personaje.

Y todo esto viene a colación respecto a la impronta de "escritor pesado y desconocido" imputada a Le Clézio, un magnífico escritor que, por diversas razones, no vende mucho en nuestro país (lo que ha motivado que un regular escritor chileno, que sí vende mucho, defina envidiosamente a Le Clézio como "mister nobody cares") .

Volvamos al Nobel. ¿Debería la Academia sueca orientar sus elecciones del lado de los imperativos de la fama o el mercado? No tendría por qué. Ni podría hacerlo. Uno, porque tiene un claro encargo que cumplir. Y dos –y esto es lo más importante– porque nociones como "mayor beneficio a la humanidad" e "idealismo", por más gaseosas que les parezcan a algunos, no son meras contingencias de las que los escritores, y los artistas en general, debieran sustraerse forzosamente.

En ese sentido, la Academia sueca ha demostrado coherencia en la coronación de varios de los últimos Nobel literarios: Nadine Gordimer, Toni Morrison y V.S Naipaul, más allá de sus cualidades literarias o de sus volúmenes de ventas, han sabido impregnar a su escritura singular de un humanismo rico y universal, consagrado a pensar el mundo de manera distinta.

Acaso tanta batahola respecto al Nobel se deba a que, en estos últimos años, solo reconocemos como grande a la literatura escrita por los grandes escritores, lo cual es triste si lo pensamos un poco. Y por esta razón es que algunos vienen reclamando a gritos un Nobel para Vargas Llosa, lo cual es aún más triste. Y no sólo porque está cada vez más lejos de él, sino porque además no se lo merece. No, según las consideraciones de don Alfred Nobel que la Academia sueca debe cada año escrupulosamente respetar.

Más bien, si pensamos en un escritor peruano, magistral narrador, que expresaba mediante el lenguaje su deseo fundamental de posibilitar la utopía de una sociedad ideal y de una humanidad compartida en una tierra común, un nombre surge de inmediato: Arguedas, pero ¿quién se atrevería a afirmar que, más que Vargas Llosa, es José María Arguedas quien hubiese recibido el Nobel de vivir hasta hoy? Es sin embargo una verdad irrefutable.

¿Qué leer de Le Clézio? ¿"El atestado", su primera novela, en la que el personaje de Adam Pollo multiplica las tribulaciones del Roquentin de Sartre? ¿"Viaje a Rodrigues", relato en primera persona, sin un solo diálogo, donde el personaje central busca las huellas de su mítico abuelo "sobre la tierra ardiente, negra y dura, que rechaza al hombre"? ¿"Diego y Frida", la palpitante biografía, escrita sobre el terreno mismo, de estos dos amantes salvajes que cambiaron para siempre el destino del arte mexicano? ¿O "Desierto", dos relatos, dos distintos tiempos que se entrecruzan sobre el fondo de la guerra colonial y el páramo de arena como último espacio de libertad? ¿O "El sueño mexicano", brillante ensayo sobre el pasado y presente de México? ¿O alguno de sus otros catorce libros?

A ustedes les toca elegir la manera más libre de conocer, sin intermediarios, a este escritor francés, flamante y justo Premio Nobel de literatura 2008.

martes, 14 de octubre de 2008

AQUI NO FALTA NADIE 2




PRESENTACIÓN DE

AQUÍ NO FALTA NADIE: Antología de poesía puneña

Instituto Cultural Peruano Norteamericano

Arequipa, 24 de setiembre de 2008

Por: José Luis Ramos Salinas

Es curioso que un libro se presente dos veces, más curioso que el presentador sea el mismo, y más todavía si ambas presentaciones se hacen en una ciudad tan pequeña para estos menesteres como es Arequipa. Pero estamos aquí y eso -no diré que es lo que importa- sino que hay que hacerlo importar.

Presenté este libro hace ya algunos meses en la Alianza Francesa y luego del acto casi protocolar, como tiene que ser, pasamos a una discusión más amical del mismo, que giró en buena medida alrededor de quienes reclamaban a gritos por la ausencia de algunos poetas en el libro que comentamos. Así surgió la idea de que un buen título para una antología era: Los hijos de puta. Pues, creemos que así, nadie zapatearía para que lo incluyan en ella.

Luego, he tenido la oportunidad de leer algunas críticas al libro que nos convoca esta noche y también las respuestas que se han dado a las mismas. Y ello, junto con la anécdota apenas señalada, me convencieron de poner a debate esta noche, las ideas que propondré en unos instantes.

Pero hagamos antes una pequeña remembranza de la presentación en la Alianza Francesa. En aquella ocasión, hablamos básicamente de dos cosas, a propósito, más que de la antología misma, del método elegido por Walter Bedregal para hacer esta antología,: los rizomas formados a manera de fractales en base a hipotextos e hipertextos. Dijimos entonces que tal método chocaba con dos cuestiones:

La primera: que varios de los antologados no cabían dentro del rizoma planteado, por lo que el problema de la antología no era, como se ha dicho, el que faltan varios poetas, sino que sobraban algunos.

La segunda: iba a cuenta del subtítulo del libro: Antología de la poesía puneña, pues sostuvimos que el método del rizoma no admitía gentilicios en cuanto determinación geográfica, y por tanto entraba en crisis la puneñidad si se refería a un ámbito espacial, e incluso si se refería a una identidad cultural, si esta es pensada como algo dado y no como algo que se construye, que es el postulado de quienes proponen el rizoma como forma de organización de todo lo que se mueve (no de los que está) en la sociedad contemporánea.

También hablé, ciertamente, de los méritos que creo tiene esta antología, pero no los voy a resumir aquí. Prefiero reflexionar otra vez sobre el método de los rizomas, pero esta vez vinculándolo no a la antología misma, sino a las críticas que se le han hecho.

PRIMERA CRÍTICA: No están todos los que deberían estar.

La crítica que más se ha escuchado y leído acerca de esta antología, es que hay varios poetas que por su calidad y trayectoria merecían haber sido antologados, no haberlos considerado es una falta de respeto, y hasta una provocación e insulto si se tiene en cuenta que la antología se titula: Aquí no falta nadie.

Tratemos ahora de deconstruir esta crítica. Para eso prestemos atención a las categorías que utiliza:

Poeta: en primer lugar se reclama por la ausencia de poetas, y esto revela algo que muy posiblemente ni siquiera los antologados han percibido, esta antología es una antología de poemas, no de poetas; entre estas páginas no hay poeta alguno, lo que hay aquí son poemas. Si esto es cierto, lo que acabamos de decir vale en realidad para cualquier otra antología. Entonces, para que la crítica sea válida, para que el reclamo sobre ciertas ausencias sea coherente, no debió hablarse de poetas, sino de poemas. Debió decirse: cómo es posible que tal poema no haya sido incluido, si se trata de un texto fundacional, o para decirlo con las categorías con las que trabajó el antologador: si se trata de un hipotexto; o de un hipertexto que revaloró tal o cual hipotexto, o que diversificó el rizoma de la poesía puneña dándole una riqueza que no tenía.

Pero no se reclamó por eso, se reclamó por poetas, acaso reclamaban por ellos mismos, como si los poetas tuvieran alguna importancia. Raúl Zurita lo dice muy claro, no importa el poeta, lo que importa es la poesía, y la poesía no le pertenece a los poetas, ni siquiera sus poemas le pertenecen (mucho menos en estructuras rizomáticas, como intentaremos demostrar más adelante), la poesía le pertenece al lector, le pertenece a todo aquel que puede emocionarse ante algunas líneas impresas en un papel. Al poeta no le corresponde presentar reclamos por no ser incluido en una antología, esa es labor de la burocracia, de la mesa de partes; al poeta le corresponde la construcción de una sociedad en la que todos puedan gozar y sufrir la poesía, si para eso ecribe poemas en buena hora; si para eso lucha contra todo lo aintipoético, qué bueno.

Por tanto, este libro solo puede ser objeto de reclamo sino despertara emociones en el lector, que podría, incluso, no leer o no recordar en lo absoluto el nombre del autor o los autores. Y yo creo que este libro destila emociones por todos lados, que este libro está lleno de poesía y en ese sentido no admite reclamo alguno. Aunque para ser consecuentes con lo que acabamos de decir, sí hay algo sobre qué protestar: que se haya incluido los nombres de los autores.

Walter Bedregal subestimó a los autores de los poemas que incluyó en su libro, a ellos no les interesa en absoluto figurar, solo les interesa la poesía, solo les interesa las emociones que sus textos pueden provocar, estoy completamente seguro que estos poetas le pedirán a gritos que en la próxima edición borre sus nombres, demasiado antipoéticos para un libro tan bueno como éste.

Por eso el antologador se equivocó cuando tituló su libro Aquí no falta nadie, porque aquí no hay nadie, aquí hay algo. O al revés: Aquí sobran todos, salvo los poemas.

Vayamos a la otra categoría: la trayectoria de los excluidos. Los poetas puede que tengan trayectoria, muchas veces ésta puede ser absolutamente nefasta desde el punto de vista de las buenas costumbres, de la ley incluso; otras veces ésta puede ser brillante desde la perspectiva de los premios obtenidos, la producción bibliográfica, etc. Pero insistamos aquí no hay poetas, los poetas se antologan en las páginas sociales de las revistas de moda; aquí hay poemas, poesía, y ésta no tiene trayectoria, o es inaprensible, se presenta como un momento mágico detrás del cual puede haber mucho trabajo y mucho tiempo por parte del autor, pero veremos que en las estructuras hipertextuales los autores no importan, sino los lectores, y para ellos se trata de un instante de lucidez.

Además las estructuras rizomáticas se mueven en lo que Manuel Castells llama el tiempo atemporal, y no puede haber trayectorias en él, al menos en el sentido en que lo plantean quienes esbozaron esa crítica a este libro.

Que esta antología constituye una provocación y un insulto, me parece más una virtud que un defecto en una sociedad tan pasiva como la que vivimos, en la que la tragicómica profesía de George Orwell parece haberse cumplido en cuanto al Gran Hermano y su poder panóptico, incluidos los rizomas, por cierto. En donde la rebelión consiste en emborracharse con los cocteles que nos invitan las instituciones del sistema, o en participar de los actos celebratorios del mayo del 68 que organiza Zarkozy.

En un mundo así la poesía tiene que ser provocación, en un mundo que es una especie de estercolario planetario, la poesía tiene que ser un insulto. Si este libro es, entonces, una provocación y un insulto, ello no abona en su contra, sino a su favor.

SEGUNDA CRÍTICA: Hay algunos que no debieran estar.

Esta crítica se cae por su propio peso. En primer lugar ya dijimos que no tiene sentido hablar de personas. En todo caso debió decirse que hay algunos poemas que no debieron estar y demostrar por qué.

Y los criterios hubieran sido tan difíciles de sostener como lo son los que justifican su presencia en algo que estamos denominando, mediante una estructura rizomática: poesía puneña.

Pues tendríamos que establecer con toda claridad qué es lo puneño. Y si aceptamos la lógica hipertextual esa tarea no solo se hace difícil, sino imposible. No hay manera de establecer dónde termina lo puneño y dónde empieza lo que no lo es. Los rizomas ponen en crisis la categoría de identidad.

UNA REFLEXIÓN FINAL

Si aceptamos todo lo que hasta aquí se ha dicho y nos fijamos bien, comprenderemos que la lógica hipertextual no solo ha puesto en cuestión la identidad, sino la autoría misma.

Este libro está concebido, aunque no impreso, como una obra en sí misma, no como un conjunto de poemas yuxtapuestos, sino como un gran poema hipertextual. Pero entonces salta la pregunta, quién es el autor de Aquí no falta nadie. Y aquí tendrá que disculparme Walther, porque ciertamente en la estructura hipertextual, él, más que un autor, es un promotor de ciertas conexiones, de ciertos flujos, aunque si aceptamos las premisas que él mismo se ha planteado, ni siquiera vendría a ser un promotor, pues los lazos ya existían antes de que él publicara este libro. Entonces, Walther vendría a ser lo que dijimos en la primera presentación que hicimos de este texto, un magnífico fotógrafo de un cierto rizoma en un momento dado.

Pero si Walther no es el autor, quién lo es entonces? Los poetas cuyos poemas han sido antologados? Podría ser, pero a lo sumo de «sus propios» poemas, y lo que está aquí no es una sumatoria de poemas, ni una sumatoria de autorías, sino una estructura conformada por hipo e hipertextos. Y lo que nos estamos preguntando es quién es el autor de esta estructura: todos los poetas y a la vez ninguno, y puesto que la estructura alcanza «palpabilidad» en la construcción mental que de ella se hace el lector, en realidad el autor es el letor, o por lo menos un prosumidor, en la fórmula de Alvin Toffler, es decir que cuanto menos participa parcialmente en el proceso de creación. Los autores serían entonces los poetas y los lectores. Pero no podríamos referirnos solo a los poetas que aparecen en el índice, porque sin duda ellos se habrán valido de hipotextos escritos por poetas ausentes explícitamente de este libro, pero no creativamente. Y qué lectores? los que leyeron el libro obviamente, pero también los que lo van a leer, y no podemos responder, en este extremo, a esa pregunta, sino de manera abiertamente indefinida, con lo que la idea de autoría se difumina hasta desaparecer por completo.

Y así se cumple lo que quería Raúl Zurita, que no importen los poetas, los autores, sino la poesía. Un gesto en este sentido sería dejar de firmar los poemas, los libros. O en todo caso colocar en el pie de imprenta algo así como: texto base por fulano, recreación por usted. O fulano propone, usted dispone. Y por usted nos estamos refiriendo al lector como es obvio.

Pero nos parece poco justo que éstas recreaciones no tengan otro espacio que la mente del lector, debieran, pensamos, incorporarse al texto mismo, haciendo de éste un hipotexto y del que añade el lector un hipertexto. Notas al margen o al pie, podría ser, pero esa es una tecnología de las épocas en las que no se cuestionaba la categoría de autor. Ahora tenemos tecnologías mucho más potentes que permiten no solo hacer esos agregados, sino integrarlos en el texto base, de manera que pasa de hipertexto a hipotexto, y así puede dar paso a otro hipertexto que podrá convertirse en hipotexto y así hasta el infinito. Esa tecnología es la que usa Internet, pero no es exclusiva de ella.

Todo esto, nos lleva a decir finalmente, que si lo que se quería era llevar hasta las últimas consecuencias el método de fractales, rizomas, hipotextos e hipertextos, este libro no debió tomar el formato impreso que tiene, sino uno digital, mejor virtual, que dejara lo nodos abiertos para convertirse en fuente inagotable de hipertextos, que definitivamente ya no estarán bajo el control del antologador.

Claro que eso ya no sería poesía, sino hiperpoesía, y no sé si la vanidad de los poetas, sea capaz de resistir tanto.

lunes, 13 de octubre de 2008

SOBRE VIENTOS, ALTURA, UN LAGO Y UNA ANTOLOGÍA DE POESÍA



Por: José Córdova

La poesía hecha en nuestro país es vastísima, diversa, inagotable, y en muchos casos, hasta singular, sobre todo si hacemos un recorrido, no tan minucioso, desde la aparición de José María Eguren, (sin olvidar por cierto a Mariano Melgar, y la “poesía oral” recopilada por estudiosos inagotables como el mismo José María Arguedas) pasando luego por las vanguardias de inicios del siglo XX, hasta su total diversificación a partir de los años 60 de ese mismo siglo.

Ahora bien, si atendemos las propuestas de “heterogeneidad” de Antonio Cornejo Polar o la de “hibridaje” de Néstor García Canclini, se puede armar fácilmente un corpus poético que de pronto pueda convertirse en un derrotero (como un intento más viable, digamos), que nos ayude a entender el por qué de esta riquísima orfebrería que hasta el momento representa la poesía peruana, no sólo en nuestro país sino en todos los demás países donde se le conoce.

Sin embargo, y a pesar de ello, todavía seguimos siendo miopes, puesto que más allá de lo etiquetado como poesía peruana, y reconocido dentro del “canon oficial” (o lo establecido), también es cierto que no todo está dicho, —y probablemente jamás lo estará—, y que aún hay mucha veta (ignorada, es cierto, por ese mismo “canon”) qué descubrir, ­—si nos atenemos al espacio geográfico que nos identifica—. Pues bien, ese es un trabajo que nos compete a todos los que de alguna manera estamos incluidos en el pensar de nuestro hibridaje (poético digamos) y que nos negamos a que la “oficialidad sólo (y siempre) provenga desde la metrópoli”.

Además, sabiendo que muchas “regiones” han jugado un papel importante en el desarrollo de nuestra poética, (por ejemplo el Grupo Norte en Trujillo u Orkopata en Puno), no cabe duda que es necesario el trabajo difusor de cada región, propuesta desde la misma región y hecha especialmente por los focos intelectuales que cada una posee (ahora ya no hay pretextos para no hacerlo). Sólo así se podría llegar a un entendimiento partiendo desde la misma periferia de la metrópoli, y que sin lugar a dudas, nos podría inducir a un corpus verdaderamente nacional.

Y eso es lo que hasta ahora puedo entender de Walter Bedregal Paz (Tacna, 1965), quien, más allá de rebuscarle los puntos a las ies (sin ninguna intención sociológica que ayude a entender mejor el proceso del desarrollo de la poesía en Puno) en una extensa introducción (26 pp., y algo enredada por cierto), nos presenta su selección de poetas puneños bajo el título provocador de Aquí no falta nadie (Juliaca, Grupo editorial “Hijos de la lluvia”, 2008) libro en el que hace un breve pero imprescindible recorrido por la poesía puneña, desde inicios del siglo XX hasta la actualidad.

Y es que, de alguna manera, Walter trata de establecer «La esencialidad de la poesía altiplánica peruana», a partir de lo que José Gabriel Valdivia ha propuesto como «los dos rieles del ferrocarril del sur»: Alejandro Peralta y Carlos Oquendo de Amat. Y en cuyos durmientes estarían «las voces renovadoras de Efraín Miranda y Vladimir Herrera, [ya que] sin esta doble perspectiva [sería] imposible comprenderla y peor aún percibir sus secuencias evolutivas». Y dentro de esta esencialidad, mostrar «por lo menos [esos] dos aspectos en los cuales [el poeta Juan Yufra considera], coinciden la mayoría de los poetas allí instalados. Primero expresan una poética del yo y luego una poética de la naturaleza donde el contexto y las influencias traman un lenguaje confuso a veces y, en otras oportunidades, una reflexión honda de cuestiones personales cuando no insignificantes».
[1]

Y es por esto que líneas arriba mencioné acerca «del pensar nuestro hibridaje», porque todo esto nos lleva a la reflexión, la teorización, el ensayo… sino, entonces JGV no habría podido concluir «que dentro de la gran poesía peruana, si cabría hablar de regionalidades para interpretar la escurridiza heterogeneidad, hay tres grandes fuentes: La limeña, permanentemente alimentada por soñadores provincianos, luego la arequipeña y, finalmente, la puneña. No sólo por la cantidad de poetas sino también por la calidad de los escritos».
[2] Entonces ahora “los rieles” ya no son poéticos, sino casi sociológicos, y avanzamos mucho mejor.

Por ello, no quiero entrar en detalles sobre la forma de su selección, —la misma que por cierto ha causado muchas molestias, jaculatorias de circo y algunos insultos (sumado a réplicas nada constructivas) ni trascendentes (Cf. la revista Apumarka número 11 por ejemplo)—. Pienso que el antologador siempre se moverá subjetivamente, siendo motivo de disgusto para aquellos que no se encuentran dentro de sus vericuetos papilares en lo que a lo antologado se refiere. Tampoco diré si está correctamente hecha, al fin y al cabo, la antología es de Walter, y sólo él es responsable de lo que hay en ella. (Que me disculpen estos 21).

Y a pesar que José Luis Ramos ha dicho que Walter «desde el principio se niega a seguir el método ya tradicional de estructurar la antología en base a generaciones, sean éstas etáreas, ideológicas o de otro tipo, y apuesta más bien a imaginar una estructura rizomática en la que poetas y poemas se van integrando como un todo» la antología representa para su autor su propio parnaso; y así, sus respectivas contradicciones (necesarias por supuesto), esas «incoherencias entre el método y el resultado» de alguna manera representan la osadía (recordemos que Juliaca es la periferia de Puno), aunque sea inválida, del antologador, y le dan legitimidad, más allá de lo suscitado a través de los comentarios (incluidos los cocachos y las tiradas de pelo) que los (y los no) antologados han hecho. Es decir, que el discurso bedregaliano termina por construirse.

Al fin y al cabo, interesa más tener en la mano una selección (a pesar que pueda ser o parecer parcial y engatusadora), ya que lo mejor que uno puede encontrar leyéndola, es el nombre de algún poeta desconocido, que resulta interesante, como por ejemplo (y en mi caso) Vladimir Herrera: Tu memoria conserva pájaros en el fuego/difícil / decirte / adiós; / Aprendemos que cada hora de enlace y separación / es el fin, / caminando por un parque sin monumentos / ni dioses; o Eddy Sayritupa: El día es una puerta inevitable. / Las personas tienen puertas y ventanas. / Tienen puertas y ventanas las personas que habitan a las personas. / Las personas con las cortinas abiertas de su pecho. / […] Levantan la mano y paran una noche.

Y —a pesar que se ha reclamado por más nombres— los nombres de los 21 elegidos son: el olvidado Alejandro Peralta, Carlos Oquendo de Amat, Efraín Miranda, Omar Aramayo, Percy Zaga, Gloria Mendoza Borda, Vladimir Herrera, José Velarde, Boris Espezúa Salomón, Lolo Palza, Alfredo Herrera Flores, Simón Rodríguez, Fidel Mendoza, Gabriel Apaza, Walter Paz, Erdi Flores, Eddy Sayritupa, Darwin Bedoya, Luis Pacho, Rubén Soto y Filonilo Catalina; todos elegidos por alta solvencia y “diversificación”.

Finalmente quiero seguir insistiendo en que una buena antología jamás estará mal seleccionada, (o jamás será “incompleta”, y eso muy bien lo sabe el autor). Y eso sucede porque existen muchos criterios para hacer una: ideológico, temático, teórico, generacional, por género, etc. Y si de alguna manera se le considera así, simplemente hay dos formas de rebatirla: o no hablando nada de ella, callándola para siempre; o de lo contrario confrontándola con otra mejor y, —aunque insisto, nuevamente en que no existen antologías mejores—, demostrando cómo hacerla (o algo parecido).

De paso, así generamos más espacios para el diálogo y la discusión, lo necesario dentro de aquella dialéctica que sirve para hallar el entendimiento. De ahí que no hay nada que reclamar a Walter. ¿Quemar el libro?, ¿recomendar que no se compre, o no se lea? No, nada de eso, pues parafraseando lo que le dijo a través de una carta César Vallejo a uno de los seleccionados, la antología ya está caminando, y «lo demás está en los estantes y eso nos tiene sin cuidado».

Aquí no falta nadie, 302 pp.
Walter Bedregal Paz
Juliaca, Grupo editorial “Hijos de la lluvia”, 2008.

[1] Juan Yufra.